En la puerta de la escuela una chica lloraba, me acerqué y le pregunté que le pasaba... -no importa- me dijo, -y entonces, porqué lloras?- repliqué, -terminé con mi pareja- respondió, ...sus ojos se llenaron una vez más de lágrimas.
Nuestra vida y nuestro cotidiano está lleno de momentos donde impera el reino de la fragilidad... En ella, su voz era frágil, su cuerpo estaba frágil, su sentimiento del amor era frágil, su vida era frágil...las lágrimas que brotaron de sus ojos era un frágil acontecimiento al desplazarse por sus mejillas.
Colegas, estamos en la 3º semana y espero algunas reacciones y contactos.
miércoles, 22 de octubre de 2008
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